SALIDA #2



Por Bernardo Galindo Cardona

Llevados de la mano por la inteligencia y sensibilidad de Eduardo Pablo Spiaggi y Mauro González nos asomamos a conocer una experiencia que nos habla de la producción y distribución de harina integral de trigo agroecológico, que han venido desarrollando desde finales de 2019 pequeños productores de trigo en varias provincias de Argentina.

Eduardo, un experimentado investigador, profesor de Biología y Ecología de la Universidad Nacional de Rosario, representante del Proyecto Agroecológico Casilda (PACa) y Mauro, un representante de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), organización que defiende los intereses de 22.000 familias pequeño productoras campesinas e indígenas, que viven en 19 provincias de Argentina,  junto, con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), pusieron en marcha las acciones necesarias para resolver problemas críticos que enfrentaban los productores de harina integral de trigo agroecológico de Entrerios, Santa Fe, y la provincia de Buenos Aires.

En el centro de la vida nos ponen Eduardo y Mauro, porque el asunto del que hablamos es la comida de cada día. Ellos nos recuerdan que el 70% de los alimentos que se consumen en las grandes ciudades lo producen los pequeños campesinos. En Argentina el 85% de ellos trabajan la tierra todavía con el método de agricultura convencional.

Los campesinos de Entrerios, Santa Fe y Buenos Aires que producen con método agroecológico se dieron cuenta de que moler el cereal les representa un valor económico agregado de 15% a 20% debido a la demanda que la harina integral de trigo tiene en la comunidad; pero no todos ellos accedían a la posibilidad de tener un molino y tampoco tenían una adecuada red de comercialización de la harina.

Entonces la UTT puso en marcha la cadena de trigo agroecológico empezando por el impulso a la comercialización, aprovechando la estructura con que cuentan: lugares de expendio en la capital, centros  mayoristas, almacenes propios y otros de particulares  que se han unido para vender productos agroecológicos.  La carencia de molinos, por ahora, se ha resuelto mediante redes de apoyo entre los mismos productores.

“Hace falta más apoyo de las políticas públicas tanto de la Secretaría de Agricultura Familiar como de la Dirección Nacional de Agroecología  para resolver la carencia de molinos  entre los productores  de  la agricultura familiar”, asegura Eduardo Spiaggi, que desde PACa -en asociación con un molino de Casilda- pudo avanzar en un producto que para muchos pequeños productores aún no es posible: la producción de harina blanca.

Los resultados: superación del uso de agroquímicos y de semillas transgénicas, producción de alimentos orgánicos y agroecológicos, mayores volúmenes de cosecha, venta al mercado de toda su producción, creación de mercados de cercanías y organización de  redes de comercio justo, valor agregado en sus producciones que les deja más ganancia económica, mayor arraigo a la tierra  de los campesinos que salen de la agricultura convencional y, garantías para la salud humana y la salud de la tierra.

El trigo es un cereal fundamental en la dieta de la población Argentina y del mundo. Por lo mismo la cadena de producción está tomada por poderosas empresas multinacionales productoras de alimentos, por el sistema bancario y los especuladores financieros.

Superar paradigmas siempre es difícil, más cuando estos están soportados por la fuerza de poderosos intereses. Oponer a la contundencia de la irracional agricultura industrial, la alternativa de una lógica productora de alimentos practicando la agroecología y, ver que poco a poco esta va conquistando espacio en diferentes lugares del mundo, nos anima y nos siembra una esperanza que habrá de germinar en millones de panes que no sean caros, que no sean duros.

2 comentarios
  1. David O. Escobar
    David O. Escobar Dice:

    Si nos ubicamos en Colombia, veremos que podríamos inclusive superar a nuestros hermanos argentinos, siempre y cuando las políticas gubernamentales se dedicaran a administrar y controlar, y tuvieran más cuidado en no robarse los recursos y desplazar al campesino que al final es el que «trabaja» para entregarnos los productos …

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  2. Astrid Helena Vallejo
    Astrid Helena Vallejo Dice:

    Otra experiencia muy interesante esta vez sobre un alimento universal. «El pan de cada día». Un proyecto que podría ser replicado en Colombia. Genial. Mil gracias por compartir.

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