SALIDA #1



Por Stella Álvarez

Ella llegó a nuestra reunión, moviéndose con gracia y agilidad subiendo y bajando las escalas que se nota que conoce muy bien, en el sector altos de la torre en Medellín. Se trata de Fanny David una de las jóvenes mujeres líderes del restaurante comunitario Comedor Escuelita de la Paz que le da almuerzo calientico a 140 niños del sector.

Fuimos caminando hacia el restaurante y mientras hacíamos la entrevista todo el tiempo escuchamos la olla a presión cocinando los frijoles para el almuerzo del día y se escuchaban también los golpes secos de las verduras siendo cortadas por las manos de cinco mujeres del grupo de 15, madres de familia habitantes del sector que trabajan como voluntarias dos veces por semana en el restaurante, preparando la comida para los niños que terminan la jornada escolar o los que están a punto de empezarla.

El restaurante fue iniciativa de un grupo católico pero el día a día se mantiene gracias al fogón encendido por el compromiso de las voluntarias y la solidaridad de los que Fanny llama “pequeños benefactores”, personas que hacen aportes modestos pues no son empresarios ni acaudalados con grandes fortunas sino empleados, propietarios de pequeños comercios, jubilados, que han hecho posible cumplirle a los niños la promesa hecha hace cinco años: un almuerzo calientico durante todo el año.

Los niños que comen en el restaurante tienen entre cinco a trece años. Algunos vienen de las cuadras vecinas pero otros de más lejos, caminan hasta media hora para alcanzar a llegar en el horario establecido por el restaurante que es entre 11 y 30 de la mañana a 1 pm, así cubren las dos jornadas de estudio la de la mañana y la de la tarde. Son niños de familias pobres que cuando no están en la escuela, con frecuencia están solos en la casa o en la calle y cuya situación económica familiar empeoró como en muchos hogares colombianos, durante la pandemia “antes de la Pandemia atendíamos si mucho 90 niños, ahora vienen 140”.

No se les exige ningún aporte económico a cambio de lo que reciben, pero ellos no sólo reciben. También dan y mucho si se compara con los recursos con que cuentan “a veces que estamos apretados muy de vez en cuando les hacemos la invitación a donar algo que tengan en la casa uno se da cuenta que a ellos les gusta compartir”

Las coordinadoras del restaurante han visto que las necesidades no sólo afectan a los niños. En nuestros barrios hay familias que quienes por coyunturas económicas especiales o por sufrir una pobreza permanente no tienen comida. También es palpable la presencia de cada vez más personas adultas mayores o con alguna discapacidad que no pueden procurarse la alimentación de manera autónoma. “Si una de esas personas necesita de nosotros, algún familiar se puede acercar y nosotros les mandamos la comidita”.

¿La solidaridad será una posible salida a la crisis?

Con los tiempos difíciles que estamos viviendo y los más difíciles aún que se avecinan estamos convencidos que la solidaridad comunitaria será un factor clave para enfrentar la crisis y salir de ella convertidos en mejores seres humanos. No se trata de suplantar al estado sino de comprender que no es posible construir un estado responsable si la base de la sociedad son ciudadanos embebidos únicamente en sus proyectos individuales y que el afecto, el cariño y la solidaridad no son mandatos exigibles al estado; son necesidades que se intercambian entre los seres humanos y se satisfacen colectivamente.

4 comentarios
  1. Cristina Carreño
    Cristina Carreño Dice:

    Gracias Foodconciencia por visibilizar estas experiencias valiosísimas que muestran que es posible aportar a la situación tan dura y difícil de nuestros niños, de tantas familias en nuestra ciudad. La solidaridad en las comunidades nos indica un camino de fuerza y esperanza frente a las adversidades.
    Un enorme reconocimiento para la Escuelita de Paz, esta es una labor que merece ser reconocida y fortalecida.

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  2. Catalina Borda
    Catalina Borda Dice:

    Esta es la evidencia del amor de estas mujeres, quienes con tan escasos recursos logran mitigar el hambre de los niños y las niñas. Es admirable.
    Celebro y felicito a Foodconciencia por hacer visible esta experiencia.
    ¡Un abrazo fraterno!

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  3. Esperanza Echeverry
    Esperanza Echeverry Dice:

    Que experiencia tan vivificante en medio de las noticias desalentadoras de todos los días. Gracias por dar a conocer esta experiencia.»La solidaridad es la ternura de los pueblos» ( frase que le atribuyen indistintamente a José Martí o al Che Guevara) resume el significado de este Comedor

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  4. Astrid Helena Vallejo
    Astrid Helena Vallejo Dice:

    Que enfoque tan bonito y novedoso de Foodconciencia.
    Me encantó esta experiencia que muestra la solidaridad y la empatía que enriquece el hecho de suministrar un alimento.

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